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martes, 18 de noviembre de 2014

DICEN EN LOS PASILLOS..."EXIGEN OBRAS DEL ESTADO PERO NO QUIEREN PAGAR IMPUESTOS, Y MUCHO MENOS OBRAS"


SILOBOLSAS BAJO EL AGUA: LA RIQUEZA DE UN PAIS, A LA BASURA. EL EMPRESARIADO RURAL NO SACA UN CENTAVO DEL BOLSILLO NI PARA HACERSE CARGO DE SUS PROPIAS NEGLIGENCIAS.

"Los empresarios rurales tendrían que solucionar los problemas hidráulicos con plata de su bolsillo y no presionar usando a la gente"

Solucionar los graves problemas hídricos de la zona no es algo imposible. Pero los productores no están dispuestos a poner un centavo para ello porque les resulta más rentable presionar y exigir que el Estado se ocupe. La estrategia, poner en riesgo de inundación a la gente de los barrios del noroeste de la ciudad. ¿De las negligencias de los dueños de los campos nadie se hace cargo?

Las palabras entrecomilladas pertenecen a un alto funcionario provincial bastante indignado frente a las presiones de los empresarios rurales locales. "Exigen obras del Estado pero no quieren pagar impuestos. Y mucho menos obras" dijo y no hubo mucho más para agregar.
El pasado sábado 15 de Noviembre distintos miembros de entidades representantes de los productores agropecuarios se reunieron en la ciudad de La Plata, junto con funcionarios del gobierno municipal, con el Ministro de Asuntos Agrarios de la Provincia de Buenos Aires, Lic. Alejandro "Topo" Rodríguez.
El eje principal del encuentro fue la discusión respecto del pésimo estado en el que se encuentra actualmente la ruta 228, azotada hace largas semanas por una masa importante de agua que la mantiene cortada.
Según los propios productores, esta situación  impide la vinculación con una cuenca productiva muy afectada de alrededor de 10.000 ha denominada "Las Dos Hermanitas" afectando la llegada de personas, insumos y equipos a los establecimientos agropecuarios y la salida de granos almacenados y hacienda, cuando nos hallamos a menos de un mes de la próxima cosecha de cebada y en plena siembra de los cultivos de verano.


Llorar, el deporte argentino
Sin embargo, y a pesar de reclamar ser los principales damnificados, poco han hecho los productores rurales de nuestro distrito para dar vuelta este escenario. Las pérdidas se socializan, pero las ganancias siempre son para ellos.
Desde fines del mes de Octubre el municipio de Necochea se encuentra bajo declaración oficial de emergencia hídrica y agropecuaria. En ese entonces el titular de la Federación Agraria, Ernesto Mancino, declaró que las entidades del campo tenían que ver "a dónde golpear y patalear para conseguir los fondos".
De esta manera durante 3 meses la actitud de los ruralistas consistió plena, pura y exclusivamente en presionar a un Estado Municipal en una situación financiera deplorable que sólo le permitió llevar adelante algunas pocas obras de contención que, en definitiva, no alcanzaron para paliar la difícil problemática ocasionada por las fuertes lluvias en la región.
El Estado Provincial, por su parte, aportó a través del Ministerio de Asuntos Agrarios que comanda Rodríguez la suma de un millón de pesos, que serán destinados a cubrir los gastos ya producidos por las últimas tareas de urgencia realizadas en la ruta.

Usando a la gente
Mientras tanto, la masa de agua se encuentra actualmente a tan sólo 1,5 km del casco urbano, amenazando con ingresar a la ciudad y provocar daños en las viviendas de los barrios más cercanos, tales como el 9 de Julio y Los Tilos 3.
De estas circunstancias también se hicieron eco los productores, que apelaron al "gravísimo daño que puede causar a la seguridad y viviendas de las personas" aunque "especialmente a la producción".
Lo que no dicen los productores es que muchos de ellos ya han realizado obras en sus campos con el objetivo de que el agua no ingrese a los mismos, desviándola hacia campos vecinos. Lo que tampoco dicen es que, a pesar de la etapa de alta rentabilidad que atravesó la actividad económica que realizan en los últimos años, se niegan a pagar montos mayores en las tasas correspondientes que cobra la Municipalidad.
Prefieren, por el contrario, utilizar la amenaza sobre el bienestar de los vecinos para continuar presionando sobre el Estado Municipal, que pocas herramientas tiene para afrontar la problemática estructural que atraviesan nuestras vías.
Eligen apelar a la responsabilidad estatal frente al peligro y la amenaza del agua sobre la ciudad y la población necochense para salvaguardar sus propios intereses.
El sector agropecuario se jacta de ser el principal motor de la economía de nuestra región pero pierde todo ese sentido de la responsabilidad cuando se trata de ceder un ápice de su renta.
Cabe destacar que el mismo Ernesto Mancino forma parte de la lista opositora a Eduardo Buzzi dentro de la Federación Agraria Argentina, cuyo candidato a presidente, Pablo Orsolini, afirmó en recientes declaraciones que "un crédito no va a solucionar ningún problema a los productores".
"¿Para qué vamos a ir al Banco Nación? Por más créditos que consigamos necesitamos rentabilidad y medidas urgentes para eso", explicó Orsolini.
Lejos de esta línea, Mancino, junto con otros referentes locales como Egidio Mailland, Pablo Heilland y Patricio Bosch, se dedica sólo a reunirse para esperar los 6 millones de pesos que desde el gobierno municipal gestionan para que bajen desde los ministerios de Planificación Federal y de Agricultura de la Nación.
Si se encuentran realmente a las puertas de una situación que implicaría pérdidas millonarias para el sector, ¿no sería conveniente que se hicieran cargo de afrontar los costos de la reparación de los kilómetros 3 y 4 de la ruta nacional 228? ¿O les saldrá más barato continuar delegando responsabilidades en el Estado?

Johanna Radusky - Alfredo Barros / LANUEVACOMUNA.COM



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